dice que no
que no la toca
que no le pesa
el olor de esos jardines
o del mate
a veces
en la mañana
se llama verónica
o maría
y dice que no hay más miedo
que por fin
hay días donde no hace equilibrio
donde no se acuerda
donde tiene un cuerpo que no le inventa nadie
llega siempre temprano
con una cartera roja con la que juega mientras
dice que hoy conoció a alguien
o que en el trabajo
ya no le importan tanto las cosas
pregunta si me molesta que fume
y sonríe, mucho
siempre
camina y habla despacio y
cuenta un juego
era chica y con mi hermana teníamos que ser invisibles
papá y mamá nos hablaban y nos quedábamos mudas o tratabamos de movernos sin que nos vean
dice que
sabe que yo pienso que ella un poco
sigue hoy jugando a eso
-es cierto, le digo-
pero hay otras cosas que no escucha porque
acá el juego tiene posiciones claras y la mía
es la del silencio
no sé nada de vos, quién sos
me dice
y nos quedamos callados mientras pienso
que en el corazón de cada mujer que me busca
hay un monstruo que duerme,
que todas las cosas que no son angustia
son una máscara
que si no tuvieran memoria en la piel
no sentirían dolor
que si se quedaran quietas
el viento las terminaría rompiendo
siempre es al final del día y nos vamos juntos.
cuando bajo a abrirle caminamos por una calle de adoquines hasta la esquina
nos saludamos
hasta la semana que viene,
y la sombra se queda conmigo
que vuelvo a casa mirando los árboles.
I
No existe cuerpo
que no sea una historia.
No existe cuerpo
al que no le hayan cocido los labios.
No existe cuerpo
que no sea un conjunto de fantasmas.
II
La gillete sobre la piel,
el rojo fluir rojo:
busca el lenguaje al otro lado
o algo parecido a la noche,
busca las marcas,
el límite,
el lugar donde termina una
y empieza la otra.
III
Si es mujer
lo es
por el tamaño de su silencio.
IV
ahora se recorre
ahora busca con sus manos el cáncer
ahora dice adentro hay una isla y estoy sola
ahora mide el tamaño de sus huesos
ahora piensa en la palabra intensidad
ahora jadea sobre las paredes blancas
ahora explota el vientre en mil idiomas con mil sexos
ahora es un pájaro dorado
o la luna
Este poema en particular tiende a lo horizontal. La web, y sobre todo cuando está limitada por una plataforma, tiende a lo vertical. Para solucionar el dilema de “cómo meter el texto acá adentro” usé una solución bastante grosera y fea. Pero era la única alternativa que se me ocurría: a continuación aparece el poema completo, en una imagen. Si le hacen click se puede ver más grande, porque ya bastante molesta la horizontalidad como para sumarle el tema de la miniatura.
a Midori
Sabés algunas cosas sobre vos.
Tu nombre,
el amor por el rock,
el color de tu monstruo favorito,
el lugar donde más te gusta que te toquen.
Pero
siempre es igual cuando
estás sola en
la ducha pensás que
tu piel tiene la consistencia
del agua que cae que
sabés dónde estás ahora pero no
qué había en vos
qué era
dónde estaba antes tu cuerpo
Él sabe mirarte y
dice antes eras
carne
ahí
están
las marcas el corte blanco
con forma de óvulo y los mordiscos
marcados como raíces ahí están
o estás
una semilla sos que crece en lo vacío
tu cuerpo no existe es
una cosa que se construye lo mismo que
un poema o una mesa
y te vas
a dormir mojada
y como un ovillo desenredás
la lengua sobre tu
ombligo
y decís
como siempre ojalá
que mañana no llueva
que mi hija sepa nacer sin mi
que se quiebren las hojas si les camino encima
que incremente el día y sea otro
que incremente el cuerpo también
que sangre
que pese
I
conocíamos el final
y el ritmo decía que
decir ayer
es decir que
todo lo que cuaja
en el cuerpo-deseo
es
abismo
que
todo abismo es
ejercicio de mirada
II
o dicho de otra forma extrañarte es la huella de que si existías eras así como eras y que tu cuerpo tenía esa forma porque mis manos componían o componen o en términos divinos crean lo que tu cuerpo es o era o va a ser según prefiera mi capricho el azar el destino
III
el cuerpo es una máscara.
el cuerpo ausente es una máscara.
IV
hay o había un poema que dice y cito de memoria no existen las ciudades pero existe una forma de mirarlas. hay un ensayo filosófico que dice o sugiere que en el cine el rostro es a veces un paisaje. hay un escritor y soy yo que no me creo escritor y piensa que hacer poemas y poesias no es otra cosa que producir desplazamientos. hay la ciudad como único paísaje posible. hay entonces la afirmación de que no existen los rostros. pero existe una forma de mirarlos.
V
la picana y el miedo.
cigarrillo encendido
“Cuevas dígame la verdad”.
y todo eso que sabés que nunca más vas a volver a ver
es peor
duele más
el gordo te putea y vos te acordás cuando te retaban en casa
y no te traen paños fríos ahora que te duele la cabeza
y no te dicen no te preocupes querido que ya va a pasar
quedás enterrado y te tiran encima la yerba del mate que preparaba tu vieja a la mañana
y pensás
después de todo
cuánto vale un nombre
qué es un nombre
qué carajo es un nombre
en la mesa de disección
no existe el cuerpo
y la conciencia
sólo funciona a través del fragmento
Ah, pero las circunstancias.
Tiempo es el corazón de los pájaros
que dice al cuerpo a dónde ir
si el cuerpo del poema
-digamos, acá, los brazos-
te busca
inventa un personaje
o una persona
que es lo mismo
y se te parece
y tiene la misma forma de reir
y preguntar quién es vos
un poema es una máquina y no piensa ni responde
inventa
el fuego es antes un logro de este verso
que el pilar de la evolución
a veces la máquina se traba y no deja de inventar
fantasmas,
meses,
mujeres que se desnudan a medias o nada,
brujas que en el doce de bastos sienten el filo de un sábado a la tarde,
pedacitos de pan que se quedan en un sillón,
charlas donde Yerma usa jeans y grita “no”,
besos en un pelotero o en una librería de la calle santa fe,
nombres
y cosas
y equilibristas
y fotos como esa donde un hombre teje y un pato está cubierto de hormigas, según las reglas,
y distancias
y árboles
y poemas otros que contabilizan los chispazos de una picana o el sonido de las balas cuando se caen,
y vidas y pasados y el recuerdo de una tarde en la que alguien dijo: el color del pasto se parece al chirrido de la cama,
o
el amor es un colectivo atravesando buenos aires
y por eso nada importa
¿quién se estremece con el olor de una máquina? después de todo
pero la máquina avanza
persigue
acecha
hace ruido
y en el ruido
está tu nombre
tu nombre
y su cuerpo
lo mismo que un nene
aguantando la respiración
entre el azote
infinito de las olas.
«La literatura puede ser pensada desde la lógica del strip-tease. Lo único que sucede es cuerpo en movimiento. Lo único que produce es efecto. La mujer baila, se desnuda, se muestra. Los ojos la observan, lascivos o melancólicos, frenéticos o engañados. No hay otra cosa en la literatura que mirada. La literatura no piensa. O si piensa, no importa. En la literatura, todo es excitación» (Cuevas, 1989: 122)
un caracol
me
-ahora- está
soñando
(la operación es la siguiente: se invierte la lógica onírica del sujeto. aparece un conflicto: ¿qué es ser soñado?)
pesadilla
es algo
que tiene la forma de una espiral
(se deriva la conflictividad anterior suponiendo que ser soñado es necesariamente una pesadilla. se explica el concepto derivado a través del cuerpo sobre el que se sueña)
llegué ahí
desde el humo de un disparo
no
fue el soplido
no
fue el aliento
no
fue la respiración
(la voz no es consistente. se afirma para negarse. el mecanismo no es otro que el de la sucesión del sueño)
sí
la respiración animal del arma diciendo
soy pura trayectoria, si me pensás, desaparezco
si me soñás
(se animaliza el objeto. originalmente expandía: “todo objeto de experiencia es entonces animal”. la situación condicional se presenta para que en el segundo caso vuelva a funcionar como negación en el vacío de la consecuencia)
lo cierto es que le bajo por las escaleras
me lleva en sus nubes
y soy un poeta que dice “amor”
espera
y siente como todas se quedan temblando.
(nuevamente se niega lo establecido como causa. el sentido funciona como proceso y no como hecho. la voz se define y explicita su intención: provocar intensidades)
caí.
así fue.
ni disparos ni humos.
de la calle se abrió el asfalto y le caí en el abismo que llevaba encima
(la última negación termina con la imagen de una caída en abismo: no se trata de otra cosa que volver a establecer el sentido como proceso)
andará más lento ahora
que sueña gente en vez de mariposas
una vez más
acaba de morir
bob dylan.
será cosa de imágenes
eso
de andarse muriendo
según de qué lado sople artaud.
era temprano. era una calle de buenos aires.
sin sombrero se murió bob dylan.
primero miraba sus cordones. después, moría,
y no fue dura, no fue dura, no fue dura
su caída.
cenicienta se acercó. lo besó y dejó la escoba al lado del cuerpo.
dijo que había una montaña de polvo en el pecho,
dijo que había una fantasma que era dos personas,
dijo que el sonido de los autos parecía una canción,
dijo que su nombre la perseguía como un espejo,
dijo que la luna era el borde de su uña,
dijo que en su boca entraba, casi, el mundo,
dijo que ver a bob dylan muerto otra vez era ver que un hombre puede tener la forma de una calle.
los turistas sacaban fotos.
cuando se escuchó el sonido de las ambulancias acercarse,
cuando el primer policía dio un paso hasta donde estaban,
ella salió corriendo
festejando
ya no más, decía, ya no más.
Subió a un taxi y dijo no tengo casa donde ir,
el taxista preguntó si la conocía de algún lado
ya no, se reía ella, ya no.
A la derecha había una plaza. La cara sobre la ventanilla como una almohada y ella pensaba
ahora tengo el camino,
ahora tengo que descubrir mi cuerpo,
a veces las palabras de otro son una cárcel o un abrazo
ahora estoy sola.
En la radio una mujer hacía un homenaje;
de don’t think twice it’s all right pasó a desolation row,
ella pensaba
ahora tengo que descubrir mi cuerpo
ahora estoy sola.
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I
La distancia no es
sino
experiencia del espacio.
-entenderte la piel,
las pieles-
Entre un sueño y otro
sólo hay la noche:
un conejo corre y en el espejo es una ardilla;
Si se detiene se encuentran y son uno.
En la vuelta de la cola late el cuerpo acartonado del bosque.
II
El espacio no es
sino
una forma del tiempo.
-caminábamos y no veíamos si se hacía de noche o de día,
alguien dijo: «todo poema es una excusa. todo beso es una deuda»,
el obelisco señalaba con los ojos hacia el sur,
y parecía un mendigo-
Esa forma es la forma del juego:
cuando digo la palabra acantilado
rompe una ola y alguien siente vértigo en el cuerpo.
Si digo la palabra cuerpo,
el poema es un perro que se pierde y te busca.
El juego consiste en desanudar
experiencia,
en entender que la distancia entre nosotros es del tamaño de tus dedos,
que entre decir “susurran celestes los trenes” y “la bala en el soldado tenía forma de cuchillo”
hay el espacio del tamaño del que escucha.
III
Todo tiempo tiene caracter transitivo:
los intervalos son la única materia.
No existe lugar donde escribir
que no sea el intervalo entre un tiempo
y otro.
-eso, desanudar la experiencia,
el deseo,
acariciarte otra vez,
por primera vez,
entre adoquines-.
No te das cuenta y tenés la luna entre los dedos.
Cuando te reís, la luna tiembla.
Yo te miro, yo las miro desde el otro lado,
en condición de eclipse.
A veces son una,
y me acuerdo.
Las horas pasan mientras hablamos de otra cosa.
Parece que llega, que se acerca.
Es la luz que se quiebra,
el deseo,
el carnaval líquido y sus colores que
entre las uñas, entre las uñas.

