Strip
«La literatura puede ser pensada desde la lógica del strip-tease. Lo único que sucede es cuerpo en movimiento. Lo único que produce es efecto. La mujer baila, se desnuda, se muestra. Los ojos la observan, lascivos o melancólicos, frenéticos o engañados. No hay otra cosa en la literatura que mirada. La literatura no piensa. O si piensa, no importa. En la literatura, todo es excitación» (Cuevas, 1989: 122)
un caracol
me
-ahora- está
soñando
(la operación es la siguiente: se invierte la lógica onírica del sujeto. aparece un conflicto: ¿qué es ser soñado?)
pesadilla
es algo
que tiene la forma de una espiral
(se deriva la conflictividad anterior suponiendo que ser soñado es necesariamente una pesadilla. se explica el concepto derivado a través del cuerpo sobre el que se sueña)
llegué ahí
desde el humo de un disparo
no
fue el soplido
no
fue el aliento
no
fue la respiración
(la voz no es consistente. se afirma para negarse. el mecanismo no es otro que el de la sucesión del sueño)
sí
la respiración animal del arma diciendo
soy pura trayectoria, si me pensás, desaparezco
si me soñás
(se animaliza el objeto. originalmente expandía: “todo objeto de experiencia es entonces animal”. la situación condicional se presenta para que en el segundo caso vuelva a funcionar como negación en el vacío de la consecuencia)
lo cierto es que le bajo por las escaleras
me lleva en sus nubes
y soy un poeta que dice “amor”
espera
y siente como todas se quedan temblando.
(nuevamente se niega lo establecido como causa. el sentido funciona como proceso y no como hecho. la voz se define y explicita su intención: provocar intensidades)
caí.
así fue.
ni disparos ni humos.
de la calle se abrió el asfalto y le caí en el abismo que llevaba encima
(la última negación termina con la imagen de una caída en abismo: no se trata de otra cosa que volver a establecer el sentido como proceso)
andará más lento ahora
que sueña gente en vez de mariposas
